El milagro de Cubarsí del que nunca fuimos conscientes
22/07/2026 | Deporte
En el minuto 120 de la final metió el balón por un hueco de 1,6 metros en el despeje a córner. Apenas 80 centímetros separaron el esférico de la portería.
Entre los muchos instantes que definieron la final del Mundial 2026 entre España y Argentina, hay uno que quedará grabado en la memoria colectiva del fútbol casi con la misma intensidad que el gol de Ferrán Torres: el despeje de Pau Cubarsí en el minuto 120 y que evitó un gol que parecía cantado. Fue el 'Casillas-Robben' de esta edición.
Con Argentina lanzada en un último intento desesperado, un balón cruzado de Giuliano Simeone al área pequeña rebasó a Unai Simón. Marcos Senesi llegaba como un bulldozer para incrustarlo en la portería, pero apareció Cubarsí para evitar lo que parecía inevitable. Metió el balón (22 cm de diámetro) en un espacio de 1,60 metros entre el palo y la pierna derecha de Unai para enviarlo a córner. Pasó a 80 cm del poste. Un milagro que la primera toma lateral de televisión no ponderó con fidelidad el peligro real que pasó el combinado de Luis de la Fuente en un momento irreversible.
"Es una mezcla de determinación y algo de suerte porque no rebotó en ningún jugador", sostiene Miguel Ángel Nadal, el central español 62 veces internacional. "Pero es fabuloso como mete la pierna adelantándose al argentino y la convicción con la que se tiró en esa jugada. Estuvo brillante".
"Sobre todo habla muy bien de su capacidad para intuir la jugada", expone Paco Jémez, el también central y reputado técnico español. "Me parece fuera de la normal como defiende, sobre todo con la edad que tiene. Si sigue con esta progresión vamos a estar ante el mejor central del mundo".
Cubarsí, elegido el mejor jugador joven del campeonato, se consagró en el Mundial como un central de primer orden. Su disparo rechazado por el guardameta belga y rematado luego por Mikel Merino resultó decisivo para el pase a semifinales y fue el futbolista objeto de la dura entrada de Enzo Fernández, que provocó la expulsión del argentino.
"Ha demostrado que es uno de los mejores centrales del mundo y más con la edad que tiene en un evento de esas dimensiones. Ha asumido una responsabilidad tremenda. Le intentas buscar un defecto y es complicado", apunta Jémez. "Por decir algo es que no pega ni patadas. Va tan sobrado de actitudes físicas y tácticas que no necesita ser un central duro. Domina todos los aspectos, buen juego aéreo, rápido, buena salida de balón, anticipación, intuye bien la jugada... Es asombroso".
Es innegable el componente de fortuna. Seguramente, en un laboratorio un alto porcentaje de lances repetidos hubiesen acabado en un gol en propia puerta o un rebote con Simón, fatal para los intereses de España. Pero la moneda salió cara y coronó a Cubarsí y a sus números. A lo largo de todo el campeonato, el central del Barça acumuló 31 despejes y 27 duelos ganados, con una velocidad máxima registrada de 34,1 km/h y más de 66 kilómetros recorridos. "Ha hecho un grandísimo Mundial y el premio que ha recibido es merecidísimo", apostilla Nadal. (Marca, 2026-07-22)
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