Demoledora revisión del ansiado rebote económico de Alemania: los grandes institutos borran de un plumazo más de la mitad del crecimiento para 2026
01/04/2026 | Economía
*Los cinco principales institutos revisan su previsión para el PIB del 1,3% al 0,6%
*También recortan del 1,4% al 0,9% la proyección de crecimiento para 2027
*El gran estímulo desplegado evitará un deterioro todavía mayor
Alemania no consigue subirse al tren del crecimiento económico. Ni siquiera poniendo una pila de millones sobre la mesa. Parece una maldición, pero cada vez que la 'locomotora' económica de Europa intenta arrancar desde el parón del covid, algo se posa sobre la vía y echa al traste estas expectativas. Cuando parecía que el gran estímulo desplegado, con billonarias inversiones en infraestructura y defensa, iba a devolver al país a la senda del crecimiento, con una nada exagerada pero sí meritoria tasa por encima del 1% anual, la guerra en Irán lo echa todo por tierra. Los grandes institutos económicos germanos han revisado su previsión conjunta para 2026 y la han recortado a menos de la mitad, arrojando un débil 0,6% que se parece bastante al estancamiento del que quiere huir Berlín tras una parálisis que ya suma más de un quinquenio. El ansia por 'crecer' de nuevo se vuelve más acuciante en la mayor economía de la eurozona.
Según los principales institutos de investigación del país, la economía alemana crecerá a un ritmo inferior a la mitad del previsto hace tan solo unos meses, debido al conflicto en Oriente Medio. El producto interior bruto (PIB) aumentará un 0,6% este año, según han indicado en sus previsiones semestrales, publicadas el miércoles. Se trata de una revisión a la baja considerable respecto al crecimiento del 1,3% previsto en septiembre, ya que el aumento de la inflación frena el consumo privado. Los precios al consumo probablemente subirán un 2,8% este año y un 2,9% el próximo, según los institutos, frente a las proyecciones anteriores del 2% y el 2,3% anteriores. Este lunes ya se supo que el IPC alemán escaló hasta el 2,7% internacional en marzo por la factura energética de los misiles en Oriente Medio.
Los cinco institutos -el RWI de Essen, el instituto Ifo de Múnich, el IfW de Kiel, el IWH de Halle y el DIW de Berlín- también han reducido sus previsiones de crecimiento para 2027: hasta el 0,9% frente a una estimación previa del 1,4%. A más largo plazo, los institutos esperan que el crecimiento del potencial de producción de Alemania -actualmente en el 0,2%- se estanque por completo a finales de la década debido a factores demográficos y de otro tipo. Ya existían dudas sobre este crecimiento potencialal destinarse las primeras partidas del megaestímulo a gastos corrientes más que a inversiones.
"La crisis de los precios de la energía provocada por la guerra de Irán está afectando gravemente a la recuperación", ha declarado Timo Wollmershaeuser, jefe de previsiones del Instituto Ifo. "Pero, al mismo tiempo, la política fiscal expansionista está reforzando la economía nacional y evitando una caída más pronunciada", ha reconocido el economista.
Las esperanzas de un repunte impulsado por el gasto en la mayor economía de Europa se están desvaneciendo, ya queel cierre del estrecho de Ormuz sacude los mercados mundiales del petróleo y el gas y perturba las cadenas de suministro. Al tiempo que la inflación se ha disparado en un solo mes de conflicto a su tasa más alta en más de un año, los indicadores de confianza se han deteriorado.
El Gobierno del canciller Friedrich Merz, que había apostado por citadas las inversiones en infraestructuras y defensa para reactivar la economía, se dispone a presentar medidas destinadas a ayudar a los consumidores que se enfrentan a un aumento de las facturas de calefacción y combustible. Para evitar una presión adicional sobre el presupuesto, el ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, de la rama socialdemócrata del Gobierno de coalición con los democristianos de Merz, ha propuesto un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. Los cinco institutos han dicho que se oponen a las intervenciones que reducen los precios de la energía a corto plazo, ya que anularían importantes señales del mercado. En su lugar, abogan por medidas de compensación social específicas.
Este pronóstico más pesimista de los institutos coincide con la opinión en el seno del Ejecutivo, cuyos funcionarios contemplan la posibilidad de que el crecimiento se sitúe en tan solo un 0,5% en el peor de los casos, según han trasladado a Bloomberg fuentes cercanas que han preferido mantener el anonimato dado que las cifras no son públicas. Las hipótesis menos severas sobre el aumento de los precios apuntan a una expansión del 0,6%-0,7%, según estas estimaciones internas. Según estas fuentes, ese escenario también prevé que el crecimiento en 2027 sea 0,1 puntos porcentuales inferior, situándose en el 1,2%.
La crisis está obligando a los responsables de la zona del euro a reevaluar las perspectivas. La semana pasada, el Banco Central Europeo (BCE) rebajó sus previsiones de crecimiento, y el Gobierno italiano se dispone a recortar su propia previsión para 2026 hasta un mínimo del 0,5%, según han informado el miércoles fuentes conocedoras del asunto. El Banco de España contempla un crecimiento del 1,9% en 2026 en un escenario severo provocado por la guerra frente a su escenario central del 2,3%.
El recuerdo de 2022 viene a la mente de todos. El estallido de la guerra en Ucrania derivó en una crisis energética que dejó a Alemania sin un suministro de gas ruso crucial. Una pérdida que afectó gravemente a una industria asediada por la feroz competencia china y que venía arrastrando problemas de competitividad. El golpe de gracia de los aranceles de Donald Trump coronaba un escenario endiablado que ahora se complica más.
"Creemos que Alemania se mostrará más resistente ante esta crisis energética que en 2022, ya que el aumento de los precios de la energía ha sido mucho menor (hasta ahora) y también porque gran parte de la producción con mayor consumo energético y menor rentabilidad ya se ha perdido de forma definitiva. Alemania también tiene más margen para flexibilizar la política fiscal que la mayoría de sus homólogos de la zona del euro", señalan los analistas de Capital Economics en su última prospectiva sobre Alemania. No obstante, han rebajado su previsión de crecimiento del PIB para este año, del 0,8% a solo el 0,5%, en respuesta al aumento de los precios de la energía. Una tasa muy similar a la de los institutos alemanas y muy cercana al temido estancamiento.
El nuevo jarro de agua fría llega en una semana en la que los datos del mercado laboral germano han estado de actualidad. En los últimos dos meses, el deterioro gradual del mercado laboral se ha estabilizado. Sin embargo, esto no cambia unas frágiles perspectivas de fondo. "En los últimos cuatro años, el desempleo en Alemania ha aumentado en unas 500.000 personas, siguiendo mecanismos económicos convencionales: con una economía prácticamente estancada durante más de cinco años y la industria enfrentando graves desafíos estructurales, el deterioro del mercado laboral era inevitable", señala una nota de análisis de ING.
"Desde 2019, por ejemplo, se han eliminado unos 270.000 puestos de trabajo en la industria, y parece que habrá más. Si bien el creciente sector del trabajo a tiempo parcial contribuyó al crecimiento continuo del empleo total hasta el verano del año pasado, este colchón del mercado laboral también se está debilitando. Desde el verano pasado, el empleo ha disminuido gradualmente, lo que proporciona evidencia adicional de un mercado laboral en transformación estructural: una fuerza laboral cada vez menor debido a factores demográficos, cambios sectoriales y geográficos impulsados ??por la transición industrial y mayores barreras de entrada para los graduados debido a la IA", redoblan el pesimismo desde el servicio de estudios del banco holandés.
De cara al futuro, el número de vacantes ha disminuido y los planes de empleo tanto en el sector manufacturero como en el de servicios se han visto afectados por la guerra en Oriente Medio. "Con una actividad económica más débil de lo esperado, la creciente amenaza de la IA y la transición estructural en curso, seguimos observando un deterioro gradual del mercado laboral a lo largo del año. Los anuncios previos y potenciales de medidas de reducción de costes en el sector automovilístico y otros sectores, así como el continuo aumento de las quiebras, sugieren que las condiciones empeorarán antes de mejorar", concluyen estos analistas poniendo en el foco el último dato de ventas minoristas, que subraya la persistente debilidad del consumo privado alemán a principios de año. (elEconomista, 2026-04-01)
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